Esta muestra es una ocasión especial para rendir tributo a uno de los mártires de Perico que cayó luchando contra la Tiranía Batistiana y al que el pueblo periqueño le debe eterna recordación y tributo, es un justo homenaje al 60 aniversario de la muerte de Daniel León Díaz, un hombre de probada actitud revolucionaria y Mártir insigne del municipio de Perico.
En el período comprendido entre los años 1952-1958, el municipio de Perico no difiere del resto del país, la economía descansa fundamentalmente en la agricultura, principalmente en la industria azucarera, es una economía deformada, caracterizada por el monocultivo.
Perico es víctima de las fluctuaciones del precio del azúcar en el mercado mundial capitalista y padece las consecuencias de las crisis del sistema imperante, donde no se aplica la planificación de la economía; la sociedad periqueña no está exenta de la influencia del capital, existe una parte de la clase acomodada y un grupo de extranjeros que se asientan en la localidad atraídos por la fertilidad de las tierras, viviendo en cómodas residencias, mientras que otra parte de la población siente en sus carnes la acción del hambre, la miseria, el abandono y otros males característicos de la República Mediatizada.
Los obreros son explotados, fundamentalmente los del sector azucarero que, aunque reciben mejores salarios durante el período de zafra, éste no les alcanza para pagar las deudas contraídas en el llamado “Tiempo Muerto», período en el cual se ven obligados a pedir créditos en las tiendas de los centrales en algunos casos y en otros a recurrir a los garroteros que proliferan en la localidad.
El desarrollo educacional en el territorio es también un reflejo de la situación imperante, los estudiantes buscan por sus medios los libros de texto y materiales escolares, lo que no siempre es posible adquirir.
El número de analfabetos es alarmante, ya que sobrepasa el 23 %, agudizándose en el área rural, principalmente en la zona de Máximo Gómez. En el sector de la salud la situación es igualmente precaria.
En el orden social el racismo era más que evidente, es reflejo de esta situación la existencia de barrios divididos por el color de la piel y los centros recreativos estaban estructurados de acuerdo a la raza: en Perico, el Casino Español y el Liceo para los blancos y la Sociedad Jóvenes de la Unión para los negros, en el Central España el Club Deportivo para los blancos y la Sociedad de color para negros y mestizos.
Contra estos males y muchos otros que aquí no se mencionan se reveló el pueblo de Cuba, Perico, como en etapas anteriores, también aportó a la consecución de la tan anhelada soberanía e independencia de la patria.
A pesar de las condiciones geográficas del municipio, desprovisto de una vegetación espesa y de zonas montañosas que protegieran un despliegue militar, en el territorio se organiza bajo la orientación del Partido Socialista Popular, un grupo guerrillero, donde se logra incorporar a distintos revolucionarios. Este grupo se alza entre los días 26 y 31 de diciembre de 1958, operando en la zona hasta la caída del tirano Batista.
Este territorio cuenta además con la actividad de algunos jóvenes revolucionarios que, si bien no integran las filas del Movimiento Revolucionario “26 de Julio”, ponen de manifiesto su repudio al régimen y deciden luchar contra éste desde la cuna de la revolución, entre ellos tenemos a Pedro Luis Rodríguez, combatiente de la Sierra Maestra quien al concluir la gesta revolucionaria se incorporó a otras importantes tareas en el poblado y Daniel León Díaz, que cae valientemente en combate en la Sierra Maestra, el 29 de noviembre de 1958 son fieles exponentes de la rebeldía de los cubanos, particularmente de sus jóvenes. Daniel León Díaz nació el 3 de enero de 1940 en la calle Martí s/n, en Perico, provincia de Matanzas. Era el noveno de los doce hijos de Martín y Aurelia, de familia humilde y campesina. Cursa sus estudios primarios en la escuela pública “Luz y Caballero”, alcanzando el sexto grado. No pudo continuar superándose debido a la precaria situación económica en que vivían, por lo que ayuda en el sostén de la casa, trabajando como repartidor de cantinas a los carreteros que laboran a los campos cercanos al pueblo.
Desde muy joven se destacó en la práctica del deporte, sobresaliendo en la pelota, por lo que sus amigos le llamaban Mike Mentle.
Aunque no pertenecía al movimiento “26 de Julio”, se vincula, a finales del año 1958, junto a otros jóvenes revolucionarios del pueblo, entre los que se encuentran Ramiro Rodríguez, Francisco Sotolongo (ambos fallecidos) y Pedro Luis Rodríguez, a la lucha insurreccional decidiendo enfrentar, con las armas a la tiranía batistiana. Con este propósito hace contacto con Miguel A. Guerrero, joven de apenas doce años, empleado del restaurante “Los Pinos”, natural de Oriente quien los envía hasta donde su mamá llamada Esther, que los guía desde Yara hasta las estribaciones de la Sierra Maestra.
A su llegada a la Sierra fue conducido ante el comandante Horacio Rodríguez que lo reconoció por haber residido durante algún tiempo en Perico, dándole un salvoconducto que le permite llegar a Minas de Frío donde permaneció durante algún tiempo entrenándose para la “Guerra de Guerrillas “. Más tarde forma parte de la Columna Móvil José Antonio Echeverría que operaba en los llanos de la zona norte de Holguín, en las batallas de Arroyo del Muerto y San Andrés, lugar donde los rebeldes habían puesto una emboscada al ejército de la tiranía. En este combate cae el 29 de noviembre de 1958 a sólo un mes del triunfo de la revolución.
Sus compañeros le dieron sepultura a un pueblecito llamado “Los Alfonsos”, grabando en su tumba su nombre y dirección. Al triunfo de la revolución sus restos fueron trasladados al cementerio de Perico, su pueblo natal, donde recibió póstumo homenaje de sus familiares y amigos.
PIEZAS QUE SE EXPONEN:
– Fotografía de Daniel León Díaz, mártir insigne del municipio de Perico: Instantánea tomada en el año 1959, en blanco y negro sobre cartulina, que exhibe un busto masculino vistiendo un chaleco oscuro y debajo del mismo un pulóver de cuello tortuga. Esta pieza fue donada al Museo por la familia del mártir. La medida de esta fotografía es de 23,5 cm de largo y 18 cm de ancho.
– Chaqueta utilizada por Daniel León Díaz: Adquiridas en el año 1957, confeccionada con tela de color amarillo claro; es de mangas largas, en la parte superior derecha tiene un bolsillo y en la parte inferior, a ambos lados, presenta dos, todos del mismo color. Fue donada al Museo por Hildeliza León Díaz, hermana del mártir el 7 de diciembre de 2016 y vecina de Suárez Nro. 46 % Ramón Illa y Campo. Perico.
– Medias utilizadas por Daniel León Díaz: Adquiridas en el año 1957, confeccionada con tela de algodón. Son medias altas de color carmelita usada por los jugadores de béisbol, éstas, particularmente fueron utilizadas por el mártir quién era un buen jugador de béisbol. (El actual estadio de béisbol de la localidad se honra con su nombre). Fue donada al Museo por Hildeliza León Díaz, hermana del mártir el 7 de diciembre de 2016 y vecina de Suárez Nro. 46 % Ramón Illa y Campo. Perico.
Investigadora: Lic. Elizabeth Rodríguez Mesa
Redactor: Msc. Fidel Castro Fernández